Laura dice: ¡Hola! ¿Cómo va? Un placer enorme estar acá charlando con ustedes y con todos los lectores de NotaChat.
Nota de Redacción: Profesora de Educación Física, Coach Deportiva y con Formación Certificada en Fútbol (CF FB). Desde la dirección de EFFI (Fútbol Femenino Córdoba), Laura propone un modelo formativo donde el aprendizaje técnico se entrelaza con los valores, el disfrute por el juego y la memoria histórica del deporte.
NotaChat dice: hay un hilo que conecta la infancia con la forma en que habitamos el presente. En tus redes y en tu actividad aparece la consigna "¡Siempre por el camino de WALENDA!" y la firma de "Niña Wallenda". ¿De dónde nace ese concepto y qué representa en tu historia?
Laura dice: Para responder a esa pregunta, tenemos que viajar directo a mi infancia. El concepto "Wallenda" es, en realidad, mi apodo de niña. Desde muy pequeña fui una niña extremadamente inquieta: me encantaba treparme a las tapias, subirme a los árboles, caminar haciendo equilibrio por los cordones de la vereda o inventarme líneas imaginarias en las baldosas. Todo lo que me desafiara a hacer equilibrio era mi diversión absoluta. Mi abuelo, que era una persona muy observadora, me empezó a decir "Wallenda" en referencia a Karl Wallenda, el famoso equilibrista de circo de aquella época.
Hace un tiempo que voy a terapia y, en las sesiones, la figura de mi abuelo aparece muy seguido en las conversaciones. Es algo muy especial, porque él murió cuando yo era chica, pero logró dejar una huella imborrable en mí. Hoy en día, cuando la rutina o las exigencias me hacen sentir un poco perdida o sin rumbo, mi psicóloga siempre me trae de vuelta a mi eje y me recuerda esa frase: "Siempre por el camino de Wallenda".
Para mí, representar a esa "Niña Wallenda" en el presente significa no perder el eje, confiar en mi propio equilibrio y tener la audacia de caminar por la cuerda floja de la vida con la misma valentía y disfrute con la que lo hacía de chica. Esa misma filosofía de resiliencia y templanza es la que hoy busco transmitirles a las jugadoras en EFFI.
NotaChat dice: qué es EFFI, cómo nace el proyecto, cuál es la propuesta del espacio y cómo se cruza con tu historia personal?
Laura dice: EFFI (Encuentro de Fútbol Femenino Infantil) es un espacio deportivo, formativo y social de la ciudad de Córdoba, pensado por y para niñas y jóvenes.
Para poner en contexto a los lectores, el proyecto nace de una urgencia histórica. Durante años, las nenas que querían jugar al fútbol en nuestra provincia tenían que adaptarse a espacios masculinizados, ligas mixtas donde eran minoría o quedarse sin jugar por falta de escuelitas formativas. EFFI surgió justamente para llenar ese vacío, creando una estructura propia, segura y profesional con perspectiva de género. Fundamos este espacio hace cinco años con el propósito de demostrar que el fútbol femenino merece el mismo profesionalismo, la misma infraestructura y la misma pasión que el masculino.
Nuestra propuesta es integral y va más allá de la técnica o la táctica; nos constituimos como una comunidad de contención y empoderamiento. Buscamos derribar estereotipos, fomentar el compañerismo, la autoconfianza y el liderazgo de las jugadoras dentro y fuera de la cancha. En este trayecto de media década, hemos participado activamente en los eventos más importantes del fútbol femenino base de la región. El crecimiento deportivo ha sido enorme: logramos ganar la Copa Fair Play durante dos años consecutivos —lo que refleja el valor humano que transmitimos—, levantamos copas de primer, segundo y tercer puesto en diversas competencias, y actualmente nos encontramos punteras en la liga en la que estamos participando.
En lo personal, EFFI se cruza con mi historia porque es la respuesta a lo que a mí me faltó cuando era chica, Viví en carne propia la época en la que jugar al fútbol siendo mujer era una excepción o una lucha constante contra la falta de espacios. Dirigir este proyecto hoy es mi forma de garantizar que las próximas generaciones de cordobesas crezcan con la certeza de que la cancha también les pertenece, celebrando un presente competitivo y construyendo un futuro con igualdad de oportunidades.
NotaChat dice: en las charlas previas a los partidos, ¿de qué manera trabajás con las chicas la confianza y el sentido de pertenencia?
Laura dice: En las charlas previas, justamente lo que hacemos es "parar la pelota" antes de entrar a la cancha. Para mí, ese momento es sagrado y lo abordo desde mi rol de profe, enfocándome en dos pilares fundamentales: quitarles el peso del resultado y recordarles quiénes somos colectivamente.
Primero, trabajamos la confianza desde la validación del proceso y no de la expectativa. Les recuerdo todo lo que entrenamos en la semana, sus fortalezas individuales y lo que cada una aporta al grupo. Se construye entendiendo que el resultado es una consecuencia, no el fin. En EFFI remarcamos siempre que lo primero es el disfrute por el juego. Si una nena entra a la cancha con miedo a equivocarse, no juega, se tensiona. Por eso, nuestro pilar metodológico es que el error es el que nos permite aprender. Cuando desmitificás el error, liberás el talento de las jugadoras.
Para nosotras, sostener el juego limpio es innegociable.
Buscamos construir una identidad colectiva basada en el buen trato de la pelota, un fútbol asociado, de pases y de construcción grupal. Les inculco siempre a las chicas un objetivo que va mucho más allá de los tres puntos: les digo que nuestra meta es que cualquier persona que se pare a ver un partido de EFFI, sin importar si ganamos, empatamos o perdemos, se vaya a su casa pensando: "¡Qué lindo que juega este equipo!".
Segundo, reforzamos el sentido de pertenencia a través de la identidad de EFFI, algo que construimos desde el primer día que una nena pisa el club. Cada niña que se incorpora a la escuela deja su firma grabada en nuestra bandera y en las pelotas que usamos para entrenar. Además, toda la comunidad le da la bienvenida con un mensaje público en nuestras redes sociales como una nueva compañera de EFFI. Queremos que desde el minuto uno sienta que su nombre y su identidad ya forman parte de nuestra historia.
NotaChat dice: lo que llama la atención es el diseño de la camiseta. ¿De dónde vino esa selección de colores y qué transmite esa identidad visual sobre la historia del club?
Laura dice: ¡Esa camiseta tiene una historia hermosa porque nació de la democracia y la participación de las propias jugadoras! Cuando fundamos EFFI hace cinco años y empezamos a tener nuestros primeros partidos amistosos, nos dimos cuenta de que era totalmente necesario tener una camiseta que nos representara, que nos diera esa identidad visual en la cancha.
En lugar de imponerles un diseño desde la dirección, decidimos que el proceso fuera de ellas: las nenas se organizaron e hicieron un concurso de remeras. Cada una dibujó y propuso su idea, y después fuimos a una votación colectiva. De esa elección democrática nació nuestra primerísima camiseta, con los colores que ellas mismas decidieron que debían identificarnos.
Actualmente tenemos un modelo nuevo, pero que mantiene viva esa esencia. El diseño actual surge de la combinación de aquellos colores originales que las niñas habían elegido en el concurso y el diseño final que aporté yo como profe, dándole un toque más institucional pero respetando fielmente su identidad. Nos encanta porque cuando las nenas salen a la cancha, no están usando un uniforme genérico comprado en una tienda; están vistiendo su propia voz, su creatividad y la historia viva de cómo construyeron su propio club desde las bases.
NotaChat dice: ¿cómo está organizada hoy la estructura de EFFI en cuanto a categorías, edades y espacios de competencia?
Laura dice: El engranaje diario de EFFI está pensado para acompañar de manera adaptada cada etapa del crecimiento, respetando los tiempos de maduración y juego de las chicas. Actualmente, nuestra estructura está organizada en tres categorías clave: 8, 10 y 13 años.
La dinámica y el espacio de competencia varían según la edad para garantizar que el proceso sea tanto formativo como competitivo en su justa medida:
Categoría 13 años: Es nuestro grupo más grande y el que lleva adelante el ritmo competitivo más intenso. Actualmente, esta categoría participa formalmente en una liga, donde como te contaba antes, venimos haciendo un gran torneo y nos encontramos punteras. Es el espacio donde vuelcan toda la experiencia técnica y táctica acumulada.
Categorías 8 y 10 años: Para las más chicas, el enfoque está puesto de lleno en la iniciación deportiva, la pérdida del miedo al error y el disfrute puro. Para ellas, la propuesta consiste en organizar uno o dos partidos amistosos al mes con otras escuelas de fútbol de Córdoba. Estos encuentros son ideales porque les permiten vivir la hermosa experiencia de jugar un partido, ponerse la camiseta que ellas mismas diseñaron y compartir con otras nenas, pero en un entorno cuidado, sin las presiones ni las exigencias tempranas de una tabla de posiciones.
De esta manera, nos aseguramos de que el camino de aprendizaje sea progresivo y que, desde los 8 hasta los 13 años, cada nena encuentre en EFFI su propio lugar y su propio ritmo para jugar.
NotaChat dice: construir un proyecto así requiere un trabajo en equipo, ¿quiénes te acompañan para llevar adelante EFFI?
Laura dice: EFFI nació de un impulso personal, pero hoy es una realidad gracias a un equipo familiar hermoso que comparte la misma pasión. Al principio, comencé completamente sola con el proyecto, pero al año, viendo el crecimiento enorme que estábamos teniendo, me di cuenta de que necesitaba ayuda para que la escuela pudiera dar un salto de calidad.
Fue ahí cuando incorporé a mi cuñada, quien además es la mamá de mi sobrina, una de las jugadoras de la escuela. Ella se convirtió en un pilar fundamental: se encarga de toda la administración de la escuela, el manejo de las redes sociales y la comunicación interna con las familias. Su llegada me dio un respiro gigante y me permitió abocarme de manera exclusiva a la parte puramente deportiva y de campo.
El crecimiento no se detuvo, y hace un año dimos otro paso importante. Como sumamos un día más de entrenamiento en la semana y asumimos el desafío de entrar en la liga, se incorporó mi hermano, quien actualmente va por su segundo año de la carrera de Director Técnico. Así que hoy EFFI es un proyecto con un corazón profundamente familiar, donde cada uno aporta desde su rol para que las nenas tengan la estructura profesional y afectiva que se merecen.
NotaChat dice: cuando una jugadora muestra un rendimiento que sobresale notoriamente por encima del resto, ¿cómo acompañan desde el cuerpo técnico ese proceso?
Laura dice: Cuando una nena empieza a mostrar un rendimiento que sobresale notoriamente, nuestro rol como formadores y coaches es actuar como puentes, guías y protectores de su proceso. Para nosotros, el talento es una hermosa oportunidad, pero debe ser acompañado con mucha responsabilidad y cuidado para no quemar etapas.
Lo primero que hago es ofrecerles mi acompañamiento directo a distintas pruebas de clubes grandes de Córdoba. No las dejamos solas en ese proceso que puede generar mucha ansiedad; las respaldamos a nivel institucional y deportivo para que den ese paso con seguridad.
Al mismo tiempo, la clave de todo este acompañamiento está fuera de la cancha: abro un espacio de diálogo sincero con las familias. Me siento a charlar con los papás para entender cuál es la intención de ellos como grupo familiar y, fundamentalmente, qué es lo que quiere la alumna como jugadora. Es vital alinear las expectativas de todos: saber si la nena busca el fútbol como una carrera competitiva a largo plazo o si simplemente quiere seguir disfrutando con sus amigas. En EFFI, nuestro compromiso absoluto es que, tome el camino que tome, la niña se sienta escuchada, cuidada y contenida en su decisión.
NotaChat dice: en cuanto al crecimiento futuro, ¿tienen llegada o contacto con clubes afiliados a AFA para abrir caminos a las chicas que buscan dar el salto al ámbito profesional?
Laura dice: ¡Sí, totalmente! De hecho, los caminos se abren de manera muy orgánica porque el trabajo de EFFI ya se está haciendo notar en la provincia. El año pasado, por ejemplo, me contactó una jugadora del Club Atlético Belgrano que había visto a una de nuestras nenas en un evento deportivo y le interesaba seguir de cerca su evolución. A partir de ahí, la gente del club se llegó hasta nuestra escuela para observarla en nuestro propio entorno y, más adelante, volvieron a contactarnos para preguntarme si tenía alguna arquera para recomendarles y llevar a probarse.
Ese puente directo con las instituciones de la provincia nos llena de orgullo y ya está dando hermosos frutos. Actualmente tenemos a 10 niñas formadas en EFFI que están jugando en clubes de Córdoba como el Club Belgrano, Club la U (Universitario), Club Las Palmas y Club Millonarios.
NotaChat dice: para alguien que entiende el juego desde la formación integral: en el fútbol de hoy, ¿qué cosas o conductas quedan automáticamente en offside?
Laura dice: En el fútbol que proponemos y defendemos, la violencia, el abuso de poder y la falta de respeto quedan automáticamente en offside. No hay espacio, ni excusa, ni justificación posible para esas conductas dentro de una cancha, y mucho menos en el fútbol formativo.
Cuando hablamos de violencia, no me refiero únicamente a lo físico, sino también a la violencia verbal y psicológica que muchas veces baja desde las tribunas o el entorno, cargando de presiones desmedidas a nenas que solo quieren jugar. El abuso de poder queda fuera de juego porque desvirtúa por completo el rol del formador: el entrenador o la entrenadora debe ser una guía, un sostén y un facilitador de herramientas, jamás alguien que someta, manipule o apague la voz de una jugadora. Finalmente, la falta de respeto —ya sea hacia la compañera, la rival, el cuerpo arbitral o el juego mismo— rompe la red de seguridad que construimos.
El fútbol es un juego hermoso, y para que siga siéndolo, la cancha tiene que ser un lugar seguro, libre y de disfrute absoluto. Cualquier conducta que vulnere la integridad de una niña o intente pasar por encima de sus derechos está, por definición, inhabilitada en nuestro espacio.
NotaChat dice: en sintonía con esto, llevan una declaración de principios: "No juego al fútbol para ser la mejor, juego para ser feliz". ¿Cómo se transmite ese mensaje en un contexto cultural tan obsesionado con el resultado?
Laura dice: Se transmite militando el disfrute todos los días, con el ejemplo y con acciones concretas, porque la cultura del exitismo es muy fuerte y está arraigada en todos lados. Para nosotras, esa frase no es solo un lema lindo de nuestra bandera o poner en una red social; es la columna vertebral de EFFI.
En un contexto social que te exige ganar a toda costa, donde parece que si salís segundo no servís y donde se mide el valor de una deportista solo por la cantidad de goles que hace, nosotras plantamos bandera desde otro lugar. Les enseñamos a las nenas que la felicidad en el fútbol no se compra con un resultado de fin de semana. La felicidad está en el proceso: está en la risa con tus compañeras en el entrenamiento, en animarte a tirar un caño o una gambeta sin miedo a que te reten si te sale mal, y en el orgullo de ver que hoy te sale un pase que el mes pasado no te salía. Cuando una jugadora entiende que su valor como persona no depende de un marcador, se saca una mochila gigante de encima. Juega libre. Y lo más lindo de todo es que, paradójicamente, cuando jugás para ser feliz y sin presiones, el rendimiento sube por las nubes.
Transmitir este mensaje también implica educar hacia afuera, charlar mucho con las familias y el entorno para que el aplauso en la tribuna sea por el esfuerzo, por el compañerismo y por lo lindo que juega el equipo, y no solo por un gol. En EFFI defendemos la infancia y el derecho de las nenas a habitar la cancha con alegría.
NotaChat dice: cuáles considerás que son los valores no negociables en la formación de las chicas dentro y fuera del campo?
Laura dice: Para mí, hay cuatro pilares que sostienen todo lo que hacemos en EFFI y que son absolutamente innegociables, tanto adentro como afuera de la cancha: el respeto, el juego limpio, el disfrute y la alegría.
El respeto: Es la base de toda convivencia. Les enseñamos a las nenas a respetarse a sí mismas, a valorar a sus compañeras, a aceptar las decisiones del arbitraje y a cuidar a sus rivales. Ese mismo respeto que exigen y dan en la cancha es el que queremos que trasladen a sus escuelas, a sus casas y a sus vínculos cotidianos.
El juego limpio: Como siempre les digo, ganar no sirve de nada si para lograrlo tenés que traicionar tus principios. El Fair Play es nuestra marca registrada. Preferimos mil veces perder un partido jugando con honestidad y lealtad que ganar con trampas o actitudes antideportivas. Sostener la integridad en cada jugada es lo que nos define.
El disfrute: El aprendizaje real solo sucede cuando hay un entorno seguro que te permite disfrutar del proceso. Si una jugadora no disfruta de venir a entrenar, de tocar la pelota o de compartir con su equipo, el espacio pierde su sentido. El disfrute es el motor que las hace querer volver cada semana.
La alegría: La infancia y la juventud tienen que ser etapas felices. La cancha tiene que ser un lugar de risas, de celebración y de juego puro. La cultura deportiva actual suele ser muy seria y estructurada, pero en EFFI defendemos la alegría como una herramienta pedagógica fundamental. Una nena que juega contenta aprende más, se anima a arriesgar y, sobre todo, guarda un recuerdo hermoso del deporte para toda su vida.
NotaChat dice: ¿notás diferencias en el manejo de grupos entre jugadores y jugadoras, o es más una construcción del sentido común?
Laura dice: Desde mi experiencia, considero que es más una construcción del sentido común y de los estereotipos culturales que una diferencia biológica o natural en el manejo de grupos. A menudo se cae en el simplismo de decir que las mujeres son "más complicadas" de llevar, pero la realidad en la cancha derriba esos mitos todos los días. La verdadera diferencia no radica en el género de quienes juegan, sino en cómo se construye el liderazgo y el espacio de comunicación. En el fútbol masculino tradicional, culturalmente se ha naturalizado un manejo de grupo más vertical, rígido y, a veces, basado en la exigencia dura o el ocultamiento de las emociones. En cambio, cuando abrís un espacio formativo con perspectiva de género como el nuestro, lo que cambia es la propuesta metodológica, basándonos en una gestión emocional abierta y en un liderazgo participativo.
Pero sí entiendo que hay una cultura que nos invade constantemente con discursos, prejuicios y estereotipos con los que trabajamos, abordamos y luchamos muchísimo más en el fútbol femenino.
El manejo de grupo en nuestro caso no es más complejo por una cuestión de género de las nenas, sino por todo el bagaje externo con el que ellas llegan a la cancha. A diferencia del fútbol masculino, donde el derecho a jugar y a ocupar el espacio público está naturalizado desde que nacen, las nenas muchas veces entran a la cancha cargando con discursos limitantes: el miedo a ser juzgadas, el prejuicio de que "el fútbol no es para chicas", la mirada ajena o la falta de referentes históricas visibles en su día a día.
Por eso, nuestro trabajo en el manejo de grupo en EFFI implica una doble tarea: entrenar lo deportivo y, al mismo tiempo, desarmar lo cultural funcionando como un espacio de deconstrucción constante. Tenemos que charlar mucho más, validar sus inseguridades y darles herramientas emocionales para que puedan plantarse frente a esos estereotipos y romperlos.
Luchamos contra una estructura cultural que todavía hoy nos exige dar explicaciones de por qué jugamos. Por eso, gestionar un grupo de fútbol femenino base requiere una escucha mucho más activa, una empatía tremenda y un rol muy presente.
NotaChat dice: cómo se le explica a una niña el valor de llegar a una final y no lograr el primer lugar? ¿Qué se les dice en ese instante?
Laura dice: Esa es una de las situaciones más desafiantes y humanas que nos toca abordar como profes. Hace poco nos pasó en un torneo relámpago: veníamos invictas, sin perder ni un solo partido en todo el día, y en la final nos tocó perder y quedar segundas. Las chicas salieron de la cancha muy enojadas y con mucha frustración. Fue una charla re difícil en ese instante porque ellas sentían, y con justa razón por cómo habían jugado, que merecíamos el primer puesto.
En ese momento tan caliente, lo primero que hago es validar su enojo y su tristeza; no les digo que "no pasa nada", porque para ellas sí pasa y les duele. Pero inmediatamente después, cuando bajamos los decibeles, trato de desviar el foco del resultado y enseñarles el verdadero valor de la experiencia.
Les hablo de todo lo que construyeron para llegar hasta ahí y les hago ver la foto completa: les recuerdo la alegría de haber participado, de haber jugado con el alma, de haber aprendido de cada partido y, sobre todo, la experiencia hermosa de haber compartido todo un día de fútbol con sus compañeras y con sus familias al lado de la cancha, en lugar de haberse quedado en sus casas.
Asimismo, en ese instante en el que están con la cabeza gacha, lo primero que hago es felicitarlas por su voluntad y su compromiso. Les reconozco el enorme mérito que tiene levantarse tempranísimo un fin de semana, asistir con una sonrisa, ponerse la camiseta y dejar todo en la cancha por el equipo. Les explico que una medalla de segundo puesto no borra el fútbol que tienen en los pies ni la identidad que demostraron.
NotaChat dice: cuando se apagan las luces y toca colgar los botines, ¿qué es lo que te llevás de las chicas?
Laura dice: ¡Ay, me llevo todo lo que verdaderamente le da sentido a mi vida y a mi profesión! Al final de la jornada, cuando se apagan las luces, se guarda el material y toca colgar los botines, lo que me queda grabado en el pecho no son los puntos de la tabla ni las copas ganadas. Me llevo los abrazos ruidosos al terminar el entrenamiento, los "te amo" espontáneos de las más chiquitas, las cartitas hermosas que me regalan, los dibujitos de canchas de fútbol con mi nombre y las pulseritas que hacen con sus propias manos en sus casas especialmente para mí.
Pero si hay algo que particularmente me desarma y me llena el alma de un amor inexplicable, es cuando las nenas eligen festejar sus cumpleaños con la temática de EFFI. Ver que su torta de cumple lleva el diseño de la remera que ellas mismas crearon, y que eligen celebrar su vida con los colores de nuestra escuela, es algo que me hace morir de amor.
Ahí es donde te das cuenta de que logramos el objetivo más grande. EFFI no es solo un club donde van dos veces por semana a patear una pelota: es su lugar de pertenencia, su espacio seguro, su identidad y su felicidad. Esas demostraciones de cariño son mi verdadero motor, mi cable a tierra y el recordatorio diario de que vamos por el camino correcto... siempre por el camino de Wallenda.
NotaChat dice: el fútbol femenino tiene una trama de pioneras y conquistas comunitarias que le dan sentido al presente. El 23 de mayo se conmemora el Día del Fútbol Femenino: ¿qué significado cobra esta fecha al trabajar con las nuevas generaciones que crecen con derechos ya conquistados?
Laura dice: Es un orgullo enorme poder aportar mi granito de arena a esta lucha colectiva que se viene dando desde hace muchísimos años. Para mí, el 23 de mayo no es solo una efeméride en el calendario; es una fecha que nos invita a mirar hacia atrás para honrar a las pioneras, pero también a mirar con mucha responsabilidad el presente que construimos.
Desde mi pequeño aporte en la escuela, y siempre desde una fuerte ideología feminista, creo firmemente que los derechos nunca hay que darlos por conquistados de una vez y para siempre. Aunque las nenas de hoy tengan la suerte de crecer en un contexto con canchas más abiertas y mayor visibilidad que el que tuvimos nosotras, la realidad nos demuestra que sostener esos espacios ganados es un trabajo diario.
A veces resulta desgastante tener que seguir remando contra ciertos prejuicios, gestionando recursos o cuidando el espacio de las nenas, pero es un esfuerzo absolutamente necesario. Mi misión con las nuevas generaciones es que disfruten al máximo de estos derechos, pero que también entiendan su valor histórico. Queremos que sepan que la libertad de la que gozan hoy en la cancha fue el logro de muchas mujeres que abrieron camino antes, y que sostener esa bandera bien alta es la forma de garantizar que ninguna nena vuelva a quedarse afuera del juego.
NotaChat dice: el 22 de abril se recuerdan a Marta Soler, Betty García y a Las Pioneras. ¿Qué tan presente está la historia del fútbol femenino en la cotidianeidad del club?
Laura dice: Si bien no suelo centrarme tanto en la historia profunda de Las Pioneras en el día a día, sí le damos una importancia enorme a la visibilización de las figuras actuales del deporte. Para mí, la clave con las nuevas generaciones es construir y mostrarles referentes reales y contemporáneas.
En la cotidianidad de EFFI, mi canal principal para esto son los grupos y las redes sociales de la escuela. Me encanta compartir en mis estados, y en los grupos de WhatsApp donde participan las jugadoras que asisten a la escuela, distintos videos de jugadas, discursos o notas de futbolistas actuales.
Considero fundamental que las nenas empiecen a consumir fútbol femenino, que vean cómo declaran las jugadoras profesionales, cómo se paran dentro de la cancha y cómo defienden su lugar. Que una nena de EFFI encienda el celular y vea un golazo de una jugadora de la Selección o escuche un mensaje inspirador de una futbolista profesional hace que se apropie mucho más de su derecho a jugar. Queremos que dejen de mirar siempre hacia el fútbol masculino para buscar a sus ídolos; mostrarles estas referentes actuales es nuestra manera de decirles: "Mirá a dónde podés llegar, esa pantalla o esa cancha también te pertenecen".
NotaChat dice: este año marca un hito dorado para nuestro fútbol: la Selección Argentina Femenina Sub-17 disputará por primera vez en su historia la Copa Mundial de la categoría. y la Sub 20 disputará su Copa del Mundo en Polonia del 5 al 27 de septiembre. ¿Cómo repercute la clasificación en las chicas de EFFI y qué significa para el trabajo de base saber que los espejos donde mirarse están cada vez más cerca?
Laura dice: En las chicas de EFFI la repercusión es total y superdirecta. Este logro hace que el sueño de jugar a lo grande deje de ser una fantasía abstracta o algo que solo les pasa a los varones. Como siempre compartimos jugadas y notas en nuestros grupos para que tengan referentes actuales, saber que hay nenas de su misma edad, de 15 o 16 años, viajando a Marruecos a representar al país les vuela la cabeza. Además, para nosotros los cordobeses tiene un gusto doblemente especial: ver que en esa lista mundialista hay tres chicas de nuestra propia provincia —dos de Belgrano y una de Talleres— hace que esos espejos donde mirarse estén literalmente a la vuelta de la esquina. Ya no son jugadoras inalcanzables de Europa o Estados Unidos; son pibas que se formaron en las mismas canchas de Córdoba que ellas pisan cada semana.
NotaChat dice: en el Mundial, el equipo argentino enfrentará a Marruecos, Nueva Zelanda y Alemania. Desde tu mirada técnica, ¿qué análisis hacés de este cruce de estilos y qué mensaje le deja a la cantera del club ver a Argentina competir de igual a igual en la máxima cita?
Laura dice: Desde una mirada estrictamente técnica, el Grupo plantea un escenario de altísima complejidad, pero al mismo tiempo es una clase magistral de fútbol internacional para nuestras jugadoras.
Ahora, más allá de la pizarra, el mensaje que esta competencia le deja a la cantera de EFFI es monumental. Ver a la Selección competir de igual a igual les demuestra que los caminos competitivos reales existen, que son profesionales y que el techo es el mundo entero.
Ver la camiseta celeste y blanca ahí, plantada ante las potencias del mundo, es la prueba viviente de que el esfuerzo, la disciplina y el camino del disfrute valen la pena. Es decirles a nuestras nenas de 8, 10 y 13 años: "Miren la pantalla; si ellas llegaron ahí, el día de mañana ese lugar puede ser suyo".
NotaChat dice: con la Copa Mundial de Brasil 2027 en el horizonte y la quinta participación de la Selección, ¿sentís que este contexto regional genera un impulso distinto en la motivación de las jugadoras que se están formando?
Laura dice: ¡Exactamente! De hecho, en ese ida y vuelta cotidiano que tenemos en las redes y los grupos de la escuela, les voy compartiendo las fechas de los partidos del Mundial, los amistosos de preparación y cada uno de los goles que hacen, incluso cuando son en contra nuestro.
Sé que puede sonar llamativo que les muestre los goles que nos meten, pero lo hago con un objetivo pedagógico muy claro: quiero que vean cómo juega hoy una niña exactamente como ellas en la Selección, disputando un Mundial y compitiendo en otros continentes. Al mostrarles las jugadas completas, los aciertos de las potencias y el nivel del fútbol internacional, las nenas de EFFI empiezan a entender el juego desde otra dimensión.
NotaChat dice: además del futsal, ¿cuentan también con la modalidad de fútbol 11 o cómo está configurada hoy la práctica en el club?
Laura dice: ¡Sí, de a poco nos estamos introduciendo en el fútbol 11! Es una transición hermosa y muy necesaria para el desarrollo de las chicas, así que la vamos implementando de manera progresiva y muy cuidada.
La forma en que tenemos configurada la práctica hoy combina nuestros entrenamientos habituales con este salto a la cancha grande. Lo que hacemos es organizar y participar de partidos amistosos con otros clubes de Córdoba que ya tienen escuelas constituidas y cuentan con canchas oficiales de fútbol 11.
Esto les permite a las jugadoras de la categoría más grande empezar a vivenciar la experiencia real de las dimensiones de una cancha reglamentaria: entender los espacios, los tiempos, las posiciones y las distancias del fútbol tradicional. Participar de estos partidos oficiales es un desafío táctico y físico gigante para ellas, pero lo hacemos bajo la misma filosofía de siempre: priorizando el aprendizaje, el juegoasociado por el suelo y, sobre todo, perdiéndole el miedo a las dimensiones de la cancha para que sigan disfrutando del juego en cualquier terreno
NotaChat dice: qué es lo más gracioso o insólito que te dijo una jugadora en pleno partido?
Laura dice: ¡Esa es una de mis anécdotas preferidas porque resume a la perfección lo que es el fútbol infantil! Estábamos en pleno partido, con toda la tensión y la adrenalina lógicas del juego, y una de las jugadoras de 9 años estaba parada al ladito mío porque en ese momento era jugadora suplente. De la nada, y con una naturalidad total, ella sola levantó la mano, llamó al árbitro de frente y le pidió el cambio directamente para entrar a jugar. El árbitro frenó el juego, me miró a mí con los ojos abiertos, miró a la nena y me dijo: "¿Le doy el cambio?", mientras se mataba de risa. Yo, por supuesto, le dije que sí y nos reímos todos.
Así también, cuando hemos participado de eventos deportivos que duran todo un día, las chicas se transforman por completo. Me piden el celu y se ponen a hacer registros de todo lo que pasa. Lo mejor viene después: cuando vuelvo a mi casa y reviso mi celular, me encuentro con un montón de videos de entrevistas graciosísimas que les hacen a los árbitros, a los profes de las otras escuelas y, entre ellas, a los mismos padres que están en la tribuna. Son increíblemente ingeniosas y graciosas.
Me causa muchísima gracia y orgullo porque rompe con todo el protocolo rígido del fútbol de los adultos. A esa edad, el juego y la convivencia son tan genuinos que ellas se autogestionan el entretenimiento y la diversión. Es un reflejo hermoso de su inocencia y de cómo habitan la cancha y el club desde su propia lógica, recordándonos siempre que, por encima de cualquier pizarrón táctico o marcador, EFFI es un espacio de libertad, disfrute, creatividad y espontaneidad para ellas.
NotaChat dice: qué lugar ocupa la literatura y cómo dialoga con tu rol de entrenadora?
Laura dice: La lectura me parece un hábito muy hermoso y absolutamente necesario. Durante la pandemia, en medio de tanta incertidumbre, encontré en los libros un espacio de verdadero disfrute, alivio y desconexión. Si bien antes mi relación con la lectura era mucho más estructurada y volcada a lo puramente académico por mi profesión, hoy esa dinámica cambió por completo: disfruto un montón de ir a comprar libros de literatura, novelas o poesías, y siempre busco y me hago mis momentos en el día para sentarme a leer. Es un hábito que cuido mucho y que trato de contagiar; de hecho, le suelo recomendar lecturas constantemente a mi sobrina, con quien compartimos muchísimos espacios en común.
Como entrenadora y coach, la literatura dialoga con mi rol desde un lugar muy profundo: me brinda herramientas conceptuales, metáforas y una sensibilidad especial para entender el mundo interno de las jugadoras. Autores como Mujica, Cortázar o Pizarnik te enseñan a mirar más allá de lo evidente, a comprender las contradicciones humanas, la melancolía, el equilibrio y la pasión.
Cuando me siento a planificar o a armar las charlas previas, muchas de esas lecturas se cruzan de manera inevitable con la cancha. Me ayudan a humanizar el entrenamiento y a recordar que antes que jugadoras de fútbol, son personas con emociones complejas. Así como en un libro buscamos el disfrute y el alivio, mi objetivo es que las nenas encuentren exactamente lo mismo cada vez que pisan el predio de EFFI.
NotaChat dice: cuáles son tus próximos pasos en lo personal como entrenadora y qué proyectos tenés en carpeta?
Laura dice: Como toda inquieta, siempre estoy buscando incorporar nuevas herramientas para crecer y seguir aprendiendo. En lo personal y académico, actualmente estoy finalizando la Licenciatura en Educación Física y realizando una Diplomatura en Fútbol Complejo en la misma facultad donde me recibí. Me apasiona seguir formándome porque el fútbol evoluciona constantemente y demanda una mirada cada vez más integral.
En cuanto a los proyectos en carpeta, el nuevo desafío que ya estoy cumpliendo y que me tiene muy entusiasmada es que estoy entrenando y dirigiendo a un grupo de mujeres jóvenes en un torneo de fútbol femenino de Córdoba.
Es un desafío enorme y muy diferente al de las más chiquitas de EFFI, porque las jóvenes ya vienen con un bagaje propio del fútbol, con vicios, costumbres y también con las frustraciones o los prejuicios de los espacios que habitaron antes. Por eso, el proceso de adaptación, de transmitirles nuestra filosofía de juego asociado y de desarmar ciertas estructuras es mucho más lento y complejo. Sin embargo, lo estoy viviendo como un desafío con muchísimo aprendizaje personal y profesional, que me obliga a poner en práctica todo mi rol como coach deportiva para consolidar un grupo humano fuerte, unido y que, por encima de todo, vuelva a reencontrarse con el disfrute puro dentro de la cancha.
NotaChat dice: te damos las gracias por tu tiempo y por compartir tu historia con nosotros.
Laura dice: Gracias a ustedes.
Lo que te gusta
NotaChat dice: un color?
Laura dice: Como toda libriana me cuesta decidir entre el AZUL o VERDE. Aunque últimamente le estoy metiendo mucho color a mi vida.
NotaChat dice: un libro?
Laura dice: CUALQUIER LIBRO DE ROLÓN
NotaChat dice: un film?
Laura dice: Aunque me avergüenza decir que la vi muchísimas veces, (más de 30 veces) la película que elijo es ORGULLO Y PREJUICIO
NotaChat dice: un personaje histórico?
Laura dice: MARADONA, si bien tengo emociones encontradas, cada vez que veo un video suyo, me genera mucho orgullo, pasión, admiración y a la vez tristeza de que ya no esté.
NotaChat dice: un momento ideal?
Laura dice: Cualquiera que esté acompañado de música, naturaleza, mate y buena compañía o un buen libro
NotaChat dice: qué te hace llorar?
Laura dice: Las injusticias, el sufrimiento y la violencia
NotaChat dice: qué te hace reír?
Laura dice: Mis amigas, las ocurrencias de mi sobrina y mis perras
NotaChat dice: a qué jugabas de chica?
Laura dice: Jugaba mucho con mis hermanos en los baldíos y plazas que en ese momento abundaban. Todos juegos tradicionales, mancha, escondida, carreritas etc.
NotaChat dice: de qué cuadro sos simpatizante?
Laura dice: De San Lorenzo de Almagro, si bien soy cordobesa, mi papá porteño, de pequeños nos llevaba a la cancha a verlos cada vez que venían a Córdoba. Y nos hizo hincha y fanáticos de sus colores
NotaChat dice: un obsequio para nuestra colección?
Laura dice: Me gustaría dejarles un texto que es mi guía y horizonte y siempre lo comparto con mis estudiantes. Es de Paulo Freire “Tenemos el derecho y el deber de cambiar el mundo, lo que no es posible es transformar el mundo sin un sueño, sin una utopía y sin proyecto. Los sueños son proyectos por los que se lucha y toda concreción de sueño supone lucha”
NotaChat dice: el título para esta nota?
Laura dice: LA ALEGRÍA DE VIVIR
Por Ignacio Gaitán

